- Calidad y seguridad: El agua embotellada es purificada mediante procesos rigurosos para garantizar su pureza y seguridad para el consumo humano. Por otro lado, el agua del grifo puede contener contaminantes, aunque en muchos países esta es tratada y esta segura para el consumo.
- Conveniencia: El agua embotellada está disponible en diferentes tamaños y formatos, lo que la hace fácil de llevar contigo a donde quiera que vayas. El agua del grifo no siempre está disponible en lugares públicos o cuando se está fuera de casa.
- Opciones dietéticas: Algunas marcas de agua embotellada ofrecen opciones con baja mineralización, lo que la convierte en una opción adecuada para personas con problemas renales. El agua del grifo no suele ofrecer esta opción.
- Recursos: El agua embotellada requiere un alto consumo de recursos naturales para su producción, embotellado y transporte, mientras que el agua del grifo es un recurso natural y su distribución es menos costosa.
- Impacto ambiental: El uso excesivo de plástico en el embotellado del agua puede tener un impacto ambiental negativo, mientras que el agua del grifo no tiene ese impacto.
En general, ambos tipos de agua tienen sus ventajas y desventajas, y la elección dependerá de las preferencias y necesidades individuales de cada persona. Sin embargo, es importante tener en cuenta el impacto ambiental del agua embotellada y tratar de reducirlo.